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Andrea Villalón: Cotidianidad Subconsciente


¿Cuál es tu nombre, ocupación, y el motivo por el cual te saliste de Uruapan?

Mi nombre es Andrea Villalón, soy artista, y me salí de Uruapan, Michoacán, para poder vivir en la Ciudad de México y estudiar artes.


Actualmente estás haciendo fotografía y pintura.

Sí, en realidad creo que actualmente estoy haciendo más pintura que fotografía. Hice foto por cuatros años de carrera, mas seis años de mi vida, durante la secundaria y prepa, pero durante ese tiempo quise ser pintora, aunque yo era muy mala. Llevo años pintando, pero como ahora ya terminé mi carrera, después de tantos años de practicar: ya estoy haciéndolo mejor y por ello me centro más en esto. Con fotografía culminé hace unos meses con un libro que se llama “Tránsito”, y con este libro me titulé.


Este libro fue de super edición limitada, además de que se vendió en chinga.

Saqué muy poquitos libros porque la impresión sale muy cara, y además yo lo hice todo sola. Yo puse el dinero para todo. Fui con una imprenta e imprimí para los que alcanzaron. Yo hubiera querido sacar un tiraje de doscientos libros pero ni en sueños. Es mucho trabajo.




Eres una artista muy camaleónica: ¿qué onda con tu etapa musical?

Esa etapa ya está un poco enterrada… Yo creo que siempre he querido ser más músico que artista visual, porque yo empecé a tocar desde que estaba bien chiquita, pero nunca me gustó tocar sola, siempre quise tocar con una banda, y armar una banda es muy difícil, sobre todo si viven en Uruapan y nadie toca, y mucho menos si quieres que la banda sea de mujeres. Entonces mi primera banda fue en Uruapan y la hice con mis amigas, aprendimos a tocar juntas, se llamaba “La Mia Vita Violenta”. Era muy divertido, pero nos mudamos a la Ciudad de México y entonces una decía “No, yo no puedo”, otra no se mudó a la ciudad, y así, pero yo quería tocar, yo quería ser una rockstar: me gustaba tocar en una banda, subirme al escenario, y no me daba pena ni nada. Y digo a comparación de personas que prefieren estudiar un instrumento de una forma más clásica, solito todas las noches, y yo era más de la onda de pasarla en una banda con amigas y pasarla chido. Entonces estuve en muchas bandas: la primera banda en la que toqué en México (que en realidad nunca tocamos en vivo hasta que yo renuncié…) se llábana “Los Exils”, que creo que todavía tocan. Con ellos toqué unos dos meses, pero como siempre intentaba sacar mi propia música. Después empecé a tocar una banda que llamaba “Cementerio Mascotas”, esa banda me gustaba mucho, estaba muy padre, pero yo no componía nada. De ahí empecé a tocar con Mint Field, y estuve con ellas un año y medio hasta que me salí… o me sacaron ya no supe cómo estuvo eso…


Ya no recibiste llamadas y tu volviste a llamar [Risas]

Pero como que fue muy intenso tocar con ellas porque girábamos mucho y yo estaba terminando mi carrera entonces estaba faltando a la escuela, estaba quedando mal con mis maestros, estaba quedando mal con la banda, estaba quedando mal conmigo misma como pintora y fotógrafa, y no me estaba funcionando. Cuando dejé de tocar con ellas tuve que decirme “Bueno, ¡ya estuvo! El sueño de rockstar no va a pasar, y si algún día sucede va a estar muy chido, pero lo mejor es enfocarme en mi carrera, que es algo a lo que le he dedicado más tiempo”, y ya, me enfoqué más al arte. Saqué una bandcamp con todas mis canciones que hice durante toda mi vida. Ahí están todas mis canciones. Hice un video de un proyecto que se iba a llamar “Distrito Soledad” pero al final solo fue Andrea Villalón. Una amiga me hizo el video de “Esqueleto” que fue mi canción de despedida….


(—Mesero: ¿Van a pedir algo más?

—Todos: Este… no... gracias.

—Mesero: ¿Otra cervecita?

—Todos: Pues bueno, sí).


… y ya ahí termina mi carrera musical. Y para mí mejor porque la música demanda mucho. Nunca supe hacer nada de producción, entonces todo lo hice fue con Garageband, una ipad, un celular o lo que sea, y no sé, nunca pude hacer percusiones que a mí me gustaría en mi música, solo eran estas canciones acústicas y así. Era mucho pedo, y es un pedo general en la música, ¿sabes? Si quieres hacer pintura solo compras un lienzo, cuatro botes de pintura y ya tienes un cuadro. En la música si quieres hacer un disco: necesitas tener instrumentos chidos, equipo para grabar, tienes que saber grabar, o ir con alguien y tener dinero para poder grabar unos días, luego la mezcla, remasterización, y es un rollote donde necesitas de otro equipo que yo no tenía, y que no le iba a invertir el tiempo y dinero cuando en realidad mis aspiraciones ya estaban en las artes plásticas.


Ahora como artista, hiciste un performance con Carla Escareño titulado “Quiero Ver Como Tú Ves”, (que para los que están leyendo esto y no saben de qué trata: fue un proyecto donde tú y Carla cambiaban de vida: esto iba desde cambiarse de departamento, usar la ropa y zapatos, comer la dieta y todo la vida cotidiana de la otra persona durante un mes entero). Este proyecto tuvo una aceptación muy buena, ¿en qué momento decidieron que era una buena idea cambiarse de casa y todo lo que incluía este trabajo?

En realidad todo surgió porque Carla y yo nos empezamos a juntar una vez a la semana por casi medio año, y cada que nos veíamos platicábamos de cosas que nos iban trippeando y empezamos a hacer esto que nosotras llamábamos “Esculturas Humanas” donde hacíamos figuras con nuestros cuerpos. Y como a principios de año surgió la idea de que estaría loco cambiar de casa. Nosotras lo platicábamos hasta que Carla me dijo que sí lo haría, y le contestaba que yo también, entonces…


(—Mesero: Aquí están sus cervezas, jóvenes).


No teníamos ni idea de para qué, qué iba a pasar o cómo iba a ser. En teoría todo sonaba muy fácil, sabíamos que obviamente iba a tener que ver con nuestra identidad, nuestra personalidad, ver qué cambiaba, o ver qué puntos de fricción encontrábamos. En realidad no fue tanta la planeación.


Porque tampoco fue una mudanza como tal.

Exacto. En realidad el cambio no es difícil porque no nos llevamos nada a la casa de la otra; sólo me llevé ropa interior, medicamentos, cámaras, celular, cargadores y ya, nada más. En sí el cambio no es difícil, no fue como que tuviéramos que llevarnos muebles, mascotas, ni nada. Esto lo comenzamos en agosto, sobretodo porque Carla es tatuadora y tiene su estudio en su casa, entonces tenía que planear un mes de no tatuar para no tener que ir a su casa y tomárselo medio de descanso porque en mi casa ella no tenía nada con lo que pudiera tatuar. Y fue un cambio “sencillo”.


Regresando un poco a la fotografía: yo clasifiqué tu estilo como “Cotidianidad Subconsciente”, esto lo saqué anoche de mi cabeza porque tus fotografías, para mí, capturan momentos de nuestra vida diaria que no percibimos conscientemente.

Con mi foto, ahora lo puedo decir, pero, pasé años pensando porque no tenía idea de lo que estaba haciendo, o sea, me acuerdo que en mi escuela todos mis compañeros tenían algo qué decir como “Yo tuve un accidente bien cabrón cuando era niño, y entonces este trauma refleja esto” u otro decía “Es que se murió mi perro en mis brazos y aquí reflejo su muerte”, siempre eran cosas super específicas e interesantes con qué trabajar y yo no tenía nada. Todos decían “yo fui a Islandia”, “fui a Perú”, y yo era como “pues… yo vengo de Uruapan, Michoacán…nunca me ha pasado nada, tengo dos gatos [risas]. Gracias, adiós”. Por mucho tiempo sentí que ya no iba a hacer nada, me preguntaba que para qué estoy estudiando arte si no sé qué decir, y el arte exige que hables de algo. Solo que yo no dejé de tomar fotos porque pensé que si no lo hacía solo porque no tengo nada qué decir: iban a pasar años y un día voy a pensar en ese tiempo en el que pude encontrar algo. Por eso seguí tomando muchas fotos, y ahora que lo veo en retrospectiva pienso que precisamente retraté eso: que no todas las vidas son extraordinarias, ¿sabes? Para que una vida sea extraordinaria no tiene que morirse tu perro en tus brazos, no tienes que ver un ovni, no te tienes que pasar nada, no importa si vives en provincia o en un lugar super aburrido: la magia de la vida y lo que siempre nos tiene que importar está en el presente y no en una acción, o en un evento extraordinario. Y con mis fotos logré eso que quería decir: esta es mi vida, no es nada del otro mundo, nada extraordinario, pero que hay algo que me sigue conmoviendo todos los días, aunque solo sea un hielo en la calle, o una rosa que se está incendiando con unos cables eléctricos, o un coche que por dentro está lleno de calcomanías; es estar lo suficientemente despierto todo el tiempo para darte cuenta de las cosas que puede hacer una vida más especial, y esto puede estar en todas partes.


Yo no sé qué tenga que ver el capitalismo, pero siempre te están vendiendo la idea de que tienes que ser el mejor, el más especial, y que tienes super poderes, y que tienes que ser bondadoso y no el villano, el más guapo, el más satánico, y no hay nada que solo sea el disfrutar la nada. A mí me gusta pensar que no soy ninguna de esas personas, no soy la mejor persona, ni la más fit, ni la más bronceada, ni la más extrema, ni la más divertida, sino que no tengo nada que me haga resaltar como por sí solo, pero disfruto mi día a día, y me gusta eso, me gusta no estar buscando todo el tiempo algo increíble pues es una presión muy grande. Prefiero ver las cosas como son: y son especiales.



¿Qué es Concha Eléctrica, cómo nació, cuál es su función y quién lo integra?

Nació hace unos cuatro años, de hecho nació el 11 de Enero del 2015. Yo acababa de llegar a la Ciudad de México, no tenía amigas, pero siempre he sido super fan, por ejemplo: me gusta una banda y soy super fan de la banda, voy a verlos y me vuelvo loca, sueño con ellos y cosas así; entonces soy fan de muchas chicas y pensaba que estaba muy chido lo que estaba haciendo esa mujer, que en dónde había estudiado, cómo lo había hecho, de dónde sacó las fuerzas, el valor, y cosas así, entonces yo faneaba mucho a esas artistas por internet, y se combinó que quería hacer una plataforma de difusión para mujeres artistas, y también quería ser amiga de ellas: les mandé un mensaje como a quince chicas y les dije que si querían ser parte de esta plataforma que no iba a ser mía sino de nosotras; todas íbamos a tener la contraseña; la única tarea era subir nuestros dibujos, textos, o lo que sea, y al mismo tiempo teníamos que buscar nuevas chicas en todo el país para ayudarlas. Así nació primero la página de Facebook, el dominio, la cuenta de Instagram, y pasó por muchos cambios. Luego entré en una depresión y quería matarlo todo pero mi amiga Melissa Lunar estuvo trabajando la página durante un año para que no muriera ese proyecto, y por ello estoy eternamente agradecida con ella. Ya cuando salí de esa depresión entendí que el proyecto está muy chido, la intención está muy cabrón y quiso trabajar en esto completamente. Actualmente solo es un Instagram [@conchaelectrica], pero lo que pasa es que con esta cuenta una artista diferente se adueña de la cuenta y sube lo que quiera de su obra, ya sean fotografías, cuadros, lo que sea; así ella puede exponer su trabajo aprovechando que esta cuenta tiene muchos seguidores y así ella expone, la ven otras personas, pero al final de cuentas lo que yo quiero es que la vean chicas de provincia, sobretodo, para que no sientan que no puedan hacer nada porque no están en la ciudad, porque no son buenas; que llegue a estas chicas que eran como yo cuando iba en la prepa, que las ayude a ser más seguras. Ser artista mujer es difícil y es peor si eres de provincia. Para empezar si quieres estudiar artes en provincia te ganas automáticamente la etiqueta de “loco”, “borracho”, “mariguano” y esas cosas, pero sí eres morra es mucho peor. Esa es la idea de Concha Eléctrica.


Concha Eléctrica ya está también en radio online, en la plataforma de Radio Nopal, ¿cómo nació esta idea?

Hace un poquito más de un año me habló una chica que se llama Constansa, quien también tiene un programa en Radio Nopal, y ella me propuso hacer un programa y yo dije que sí aunque no sé ni cómo, ni nada, pero sí. Y el programa de Concha Eléctrica es prácticamente como el Instagram pero en radio: Yo traigo una chica artista a la semana y la entrevisto; entonces le pregunto sobre arte, antecedentes, dificultades como mujer en la vida artística, etc. También recomiendo música, libros, cine que haya sido hecho por mujeres. Que Concha Eléctrica nunca ha sido de una temática feminista.


Justo te iba a decir eso, que Concha Eléctrica no es un proyecto que necesariamente sea feminista, o sea, no se ponen en el plan intransigente de que por mis ovarios aquí solo se habla de feminismo.

Es que Concha Eléctrica no es feminista, o sea, las que lo conformamos sí lo somos, y estoy segura de que las que colaboramos también lo son, pero, el contenido de la página no es feminista. Si alguna artista toca el tema por mí está perfecto porque tiene sentido, pero en sí la página es para difusión de arte, no feminismo.



Eres una persona muy transparente y sincera en todo lo que haces: desde radio, fotografías, pinturas, y en tus redes sociales, ¿qué tanto es tú verdadera personalidad en las redes sociales y trabajo, y qué tanto eres tú como personaje?

Creo que la persona Andrea Villalón es diferente en todas las circunstancias. Yo soy de cierta forma con mi familia, de otra forma con mi novio, así como soy diferente en mis redes sociales. En mis redes soy muy deshinibida, no me da pena mostrar nada de mí, creo que sí hay cosas que podría ser más reservada, pero, no sé, justo pienso en mi obra y que ésta va a representarme como soy, con lo que puedo saber cuáles son mis miedos. Todo lo que hay en mí está en mis redes y eso es un ejercicio para saber quién soy. Supongo que tengo un personaje en cada cosa, pero en general creo que siempre soy yo, no tengo nada qué ocultar, y además mi obra siempre ha sido autobiográfica y soy un libro abierto. Siempre que conozco gente, o que hago radio, siempre cuento mis secretos e incluso me he puesto a llorar, y cuando acabo pienso “¿por qué dije eso? ¿Realmente a quién le interesa? ¿Por qué no les ahorro esa información que a nadie le interesa?” y a mí me gusta, no tengo problemas para mostrar nada de mí, aunque sí tengo límites. Además mi Instagram personal es como la ventana en donde muestro toda mi obra: ahí pueden saber qué estoy pintando, qué estoy cantando, fotografiando, etc. Y que todo lo que hago es un reflejo de mi vida. Es inevitable hablar de uno mismo. Incluso cuando hablas de una persona, las cosas que ves en esa persona: son las cosas que más nos importan a nosotros mismos, ¿sabes? Siempre somos una proyección de nosotros aunque estés hablando de alguien más. Y a mí me gusta eso, me gusta hablar de mí porque mi obra se basa en mí, en mis experiencias, en lo que siento, del hoy y la hora.


Esta pregunta no tiene la intención de minimizar tu trabajo, pero, se podría decir que eres una artista moderna del internet, se podría decir que eres una artista “influencer”, ¿desde tu perspectiva como te ves en esto?

Pues… yo no sé qué tan influencer soy, y pues sí tengo muchos seguidores, pero en mi caso yo no soy un influencer pues la función de éstos es vender un estilo de vida, de dónde van a comer, cómo visten… que claro, a mí me encantaría que me invitaran a comer o cosas así. Yo en realidad tengo muy buena respuesta cuando subo mis cuadros, buenos comentarios y cosas por el estilo, pero yo no vendo ese estilo de vida.


Tal vez no es la “influencer” como el estereotipo que tenemos actualmente del “vende cosas”, sino más bien eres influencer en el sentido de que motivas a la gente a hacer cosas. Siento que motivas a la gente hacia el accionar para con lo que quiere. Es un “contra-influencer”.

Eso me gusta más, creo que son eso sí me identifico. Y luego me llegan mensajes de personas que me dicen cosas como “Desde que te sigo me siento más animada a hacer yo misma y a ser más auténtica” y yo pienso que eso está muy chido porque realmente yo creo que nadie me va a escribir “Oye, ¿en dónde compraste tus zapatos porque están increíbles?”. Y esto se trata de mostrar lo que yo trabajo, y qué mejor que la influencia que pueda generar en alguien sea para motivarlo a hacer las cosas. Yo no estoy vendiendo nada, no estoy vendiendo nada.



Esta pregunta es muy pueblerina, pero es muy necesaria: ¿cómo sobrevive un artista moderno como tú? ¿Cómo sobrevives con tus cuadros y fotografías?

Yo trabajo mucho en redes, es lo que puedo decir. Yo no tengo galerías, no tengo en dónde exponer. Afortunadamente esto mismo ha hecho que si yo pongo una pintura a la venta en mis redes: ésta se vende, al igual que mis libros. También he tenido que freelancear, que muchas veces no es a lo que te dedicas realmente pero que es en donde hay dinero. Muchas veces he tenido que hacer cosas que nada tienen qué ver: a veces he hecho comerciales, aparezco en videos de bandas, hago fotografía para algunas marcas, y he sido muy afortunada porque actualmente puedo vivir de eso.

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